Proyecto Fadop (Fondo de Apoyo a Docencia de Pre-grado)

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Desarrollo de competencias genéricas en la formación de estudiantes de la carrera de Licenciado en Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad de Chile

 

Coordinador general: María Francisca Elgueta

Participantes: Unidad de Pedagogía Universitaria y Didáctica del Derecho; Instituto de Argumentación Jurídica.

PRESENTACIÓN

El programa tiene como propósito innovar en la formación  del Licenciado en Ciencias Jurídicas y Sociales a través del desarrollo de competencias genéricas en la formación de estudiantes implementando talleres, actividades curriculares, metodologías activas (método de caso) y material didáctico  (vídeos de caso).

 

La definición de competencias adoptada por la universidad de Chile tiene su origen en los proyectos Tuning-AL a él suscriben también las instituciones del CRUCH:  señala “Las competencias son conjuntos dinámicos e integrados de conocimientos, habilidades y actitudes, que pueden ser inducidos durante el proceso formativo y cuyo grado de adquisición y/o desarrollo (logro de aprendizaje) es susceptible de evaluarse; las competencias que están al servicio del perfil de egreso, requieren metodologías docentes renovadas cuyo centro es el estudiante”[1].

 

El tipo de competencias que nos proponemos trabajar en este programa son las competencias genéricas que se caracterizan por identificar los saberes compartidos que  pueden ser comunes a cualquier  titulación, tales como el compromiso ético, la responsabilidad social y el compromiso ciudadano, capacidad de aprender, de tomar decisiones, de diseñar proyectos, las destrezas administrativas. Pueden ser de tres tipos; ético-valóricas,  académicas y profesionales.

 

Este tipo de competencia también es transversal o fundamental, debido a que se encuentran en la mayor parte de las tareas que realizan los profesionales. La Universidad de Chile a partir de lo establecido por el proyecto Alfa-Tuning América Latina  trabaja las siguientes competencias genéricas en el Programa de Formación General.

 

 

El programa para desarrollar las competencias genéricas se organizará en los siguientes núcleos: a) talleres y actividades curriculares que se impartirán gradualmente durante la formación de los estudiantes, y que se proponen desarrollar fundamentalmente la dimensión académica de las competencias genéricas (además de competencias de la dimensión ético-valóricas y profesional). b) Vídeos de casos que se prepararán como material didáctico que fortalecerá las tres dimensiones de competencias genéricas. C) invitación de expertos y capacitaciones en las que se trabajará el método de caso y uso del vídeo.

Así tenemos que:

a)     Con los talleres y actividades curriculares se instaurará en el proceso formativo la presencia intencionada de dispositivos pedagógicos que permitirán desarrollar competencias genéricas (incluida su medición), de manera sistemática y permanente en el tiempo.

b)     Con los vídeos de casos se generará una reflexión en la comunidad académica en torno a sus posibilidades de utilización en el proceso de enseñanza-aprendizaje: desde elaboración y selección de casos (en función de problemas disciplinares y profesionales fundamentales) a comprensión del aporte que pueden brindar para el desarrollo de competencias genéricas.

c)      Con las exposiciones de expertos y capacitaciones de profesores en el uso de metodologías innovadoras (método de caso y uso del vídeo; aprendizaje y servicio) se instalarán en el proceso de enseñanza-aprendizaje metodologías que facilitarán que los estudiantes desarrollen competencias genéricas, además de promover una reflexión en el seno del profesorado en torno a la mejora de la práctica de docencia.

 

TALLERES Y ACTIVIDADES CURRICULARES

El programa de innovación despliega una lógica formativa en la que paulatinamente se van desarrollando talleres y actividades curriculares  que fortalecen competencias genéricas considerando tanto la dimensión ético-valórica, como la académica y la profesional, pero con énfasis en la dimensión académica de las competencias genéricas.

 

RESULTADOS ESPERADOS

  1. Talleres que desarrollan habilidades y destrezas de comprensión lectora y escritural –sin perjuicio de otras- (CODICE DERECHO)

JUSTIFICACIÓN Y PROPÓSITO. La Facultad de Derecho en conjunto con DEMRE de la Universidad de Chile prepara la prueba CODICE DERECHO I, que se aplica a estudiantes de primer año. Lo fundamental de esta prueba es que permite detectar durante el proceso formativo a los estudiantes que tienen un mal desempeño tanto en las habilidades de comprensión lectora como en las escriturales.

Habiéndose detectado rendimientos deficientes resulta necesario aplicar al total de alumnos de primer  año un taller que les permita a partir de sus resultados individuales en la prueba, desarrollar las habilidades y destrezas necesarias para el desempeño académico presente y profesional futuro.

 

  1. Talleres que desarrollan habilidades para pensar y argumentar casos particulares reales.

JUSTIFICACIÓN Y PROPÓSITO. La acción del abogado, sea ante tribunales, directorios, autoridades o asambleas, necesita esa competencia fundamental cual es la capacidad de pensar y argumentar una situación concreta, situada y contextualizada, para lograr el apoyo de auditorios que son libres para no cooperar. Sin esa capacidad, el abogado se reduce a técnico en leyes, pero no alcanza el perfil de un profesional capaz de intervenir con efectividad el curso de los acontecimientos, lo que es la negación de la vocación de vida activa de la profesión.

El objetivo del proyecto es que los egresados de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile exhiban, como regla general, una marcada e indiscutible superioridad en su efectividad para pensar y argumentar casos reales.

 

  1. Actividades curriculares que desarrollan fundamentalmente conocimientos, habilidades y destrezas investigativas. 

 JUSTIFICACIÓN Y PROPÓSITO. El desempeño del abogado implica la solución constante de problemas jurídicos que implican problematizar, establecer hipótesis y buscar soluciones acordes a la interpretación jurídica. Es por ello que resulta fundamental incluir intencionadamente dos actividades curriculares consecutivas de un semestre en las que el alumno primero elabore un proyecto de investigación jurídica y que en el segundo elabore la investigación, siendo el producto de ello una tesina, un informe jurídico  o un artículo científico.

 

4.     Metodologías activas

La innovación en el proceso formativo implica el implementar metodologías novedosas que fortalezcan la calidad de los aprendizajes de los estudiantes. Para ello el presente programa trabajará con profesores que participarán en el programa y con  profesores representantes de los diversos departamentos. La manera en que se realizará será primero invitando a dos expertos; uno en método de caso y otro en uso de TICS; los que darán conferencias y realizarán una capacitación a profesores.

Luego la Unidad de Pedagogía   planificará con los profesores la aplicación de estas innovaciones y evaluará el impacto en el proceso formativo.

 

  1. Material didáctico

El material didáctico que se elaborará en el programa consistirá en 2 vídeos que se elaborarán considerando casos emblemáticos y multidisciplinares.

Esta iniciativa será una innovación debido a que por un lado se utilizarán nuevas tecnologías en la docencia; por otro se hará que los profesores implicados relacionen problemas disciplinarios o profesionales con la elaboración de los dispositivos pedagógicos a través del uso de caso y del trabajo de fortalecimiento de la comprensión lectora y escritural.

 


[1] Existen varias definiciones de competencia que se relacionan con esta concepción que releva como medular no sólo dimensiones propias de una preparación universitaria que responde a las necesidades laborales del sistema social y del trabajo, sino que están centradas en una integración de saberes; y que se materializan en un actuar profesional con una postura reflexiva y transformadora, en la que el egresado de nuestra casa de estudios no sólo será un reproductor de las políticas nacionales, sino que será un actor y/o gestor con mirada crítica y propositiva. Este sello distintivo de nuestra casa de estudios permite que en la práctica el currículo basado en competencias  favorezca una formación en la que los estudiantes sepan actuar de manera pertinente en contextos particulares, eligiendo y movilizando un equipamiento de recursos personales, de redes y contextos.

Prueba Codice

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La Prueba CODICE-Derecho

La prueba CODICE-Derecho es elaborada conjuntamente con DEMRE (Departamento de Evaluación, Medición y Registro Educacional) de la Universidad de Chile;  y concebido desde sus inicios como un instrumento sólo aplicable durante la formación jurídica, debido a que mide de manera contextualizada habilidades para la comprensión de textos y habilidades escriturales,  a propósito de la estructura de construcción de conocimiento  jurídico.

Lo que nos propusimos desde un principio fue generar, con este novedoso instrumento evaluativo, un precedente en el contexto nacional e internacional; debido a que evaluamos sistemáticamente competencias lecto-escrituales a propósito de la formación jurídica, vale decir, considerando temáticas propias de las disciplinas del Derecho que, en primer año, trabajan los estudiantes.

Además de ello, desde un principio, hemos tenido claro que CODICE-Derecho nos permite, gracias a la información que arrojan sus resultados, medir de manera diagnóstica las habilidades con que ingresan los estudiantes en materia lectora y escritural. El sentido de todo ello, ha sido diagnosticar habilidades lecto-escriturales y, con ello, generar proceso de acompañamiento con estudiantes, profesores y ayudantes, que permiten mejorar la docencia.

Los estudiantes que ingresan a la carrera son de excelencia académica, vale decir, han aprobado las pruebas nacionales de ingreso con resultados sobresalientes, sin embargo, para la Facultad de Derecho la aplicación de la prueba es fundamental, por cuanto:

Como Facultad perteneciente a una universidad del estado, cumplimos con el compromiso de excelencia en la calidad de la formación, dando herramientas a todos los estudiantes para el desarrollo de las competencias de comprensión lectora y escritural.

Desde el inicio de la formación, contamos con un perfil general del desempeño de los estudiantes, lo que permite tomar decisiones acerca de cómo mejorar la docencia.

Se genera una reflexión multidisciplinaria y colaborativa al interior de la Universidad de Chile, entre DEMRE, la Facultad de Derecho y diversos especialistas de la carrera.

Permite reflexionar en torno a la importancia de la gestión de la docencia en el equipo de decanato de la carrera, a propósito de  optimizar la asistencia de estudiantes al momento de su aplicación.

Permite mantener un sistema de información general que posibilita el desarrollo de una cultura autoevaluativa en la comunidad académica.

Entrega a todos los estudiantes la posibilidad de seguir mejorando intencionadamente habilidades cognitivas lecto-escriturales.

Permite  colaborar en el proceso formativo con aquellos estudiantes que tienen ingresos especiales como por ejemplo SIPEE (Sistema de Ingreso Prioritario y Equidad Educativa)

Permite generar diversas acciones de acompañamiento, como, por ejemplo, los talleres de lectura y escritura.

Nuestra intención, desde un principio, ha sido realizar un acompañamiento a aquellos estudiantes que presenten un mal resultado en la prueba, pero también brindar a todos los estudiantes interesados, la posibilidad de enseñarles estrategias, para que durante su formación desarrollen competencias lecto-escriturales, en función de problemáticas propias del Derecho.

Hemos utilizado los resultados de CODICE-Derecho en primer año para nivelar a los estudiantes que traen  carencias de comprensión lectora y escritural en su formación escolar, promoviendo con ello equidad. Esto lo ha realizado la Unidad de Pedagogía Universitaria y Didáctica del Derecho a través de dos talleres: uno que entrega herramientas para el desarrollo de habilidades cognitivas para la comprensión lectora, y otro para el desarrollo de habilidades cognitivas escriturales.

Creemos en la responsabilidad social a propósito de la calidad del proceso formativo. Por eso, para nosotros, CODICE-Derecho es fundamental, por cuanto, con este instrumento evaluativo, estamos en condiciones de hacer un seguimiento de cada estudiante en particular y de cada una de nuestras generaciones. Con ello asumimos la misión, como universidad pública y del estado, de transparencia y responsabilidad social, entregándoles a todos los alumnos estrategias para el desarrollo de competencias lecto-escriturales que les permitirán una mayor autorregulación al momento de hacerse cargo de sus procesos de aprendizaje, durante la formación profesional, y que utilizarán a lo largo de toda su profesión jurídica.

El dominio de habilidades asociadas a la comprensión de lectura y escritura ha implicado evaluar si los estudiantes han desarrollado la comprensión de un texto, la caracterización de elementos fundamentales en un discurso, el análisis y la interpretación argumentativa; pero también, si han desarrollado la capacidad de sintetizar, inferir y evaluar posibles soluciones a problemas planteados.

Por ello, ha resultado de suma importancia identificar las habilidades discursivas lectoras y escriturales que traen los estudiantes cuando ingresan a la Facultad, debido a que conociéndolas hemos podido establecer estrategias docentes y de gestión de la docencia que permiten intencionar una mejora sistemática de la docencia, a través del fortalecimiento continuo y sistemático del dominio de habilidades de lectura y escriturales. 

La medición de las habilidades lectoras y escriturales de nuestros estudiantes, han resultado ser un importante factor para determinar cómo implementar una docencia de calidad, por cuanto, en la medida que la comunidad académica ha conocido a través del instrumento qué competencias son las que es necesario fortalecer, los estudiantes  y profesores han aplicado estrategias adecuadas. 

Ello ocurre de esta forma debido a que  CODICE-Derecho nos ha permitido determinar cuáles son las habilidades lectoras y escriturales  con que nuestros estudiantes ingresan a la Facultad, con esta valiosa información,  hemos mejorado con la misma precisión nuestra docencia a través de talleres especiales para estudiantes, estrategias docentes acordes y formas de evaluación pertinentes; y también hemos capacitado a profesores y ayudantes en el uso de estrategias didáctica acordes con el desarrollo de competencias lecto-escriturales.

Competencias que mide la prueba CODICE-Derecho

La prueba CODICE-Derecho evalúa si los estudiantes al momento de leer un texto construyen conocimiento de manera estratégica y constructivista, esto implica medir la forma en que los estudiantes, de manera contextualizada, identifican y caracterizan lo que quiere decir el emisor, siendo capaces de analizar e interpretar argumentativamente.    

Es así como los estudiantes, al momento de desarrollar la comprensión lectora, despliegan un conjunto de operaciones mentales que le permiten procesar la información, pero de manera contextualizada, vale decir, considerando las características del emisor del texto y el contexto, que, en nuestro caso, es la formación jurídica.

DEMRE, en tal sentido, al momento de elaborar el instrumento, establece que debe verificar el proceso de desarrollo de habilidades lectoras, estando compuesto éste de dos etapas: en una primera el estudiante debe interpretar el mensaje desde la información contenida en el texto leído y en una segunda en la que el lector desde sus conocimientos juzga y evalúa la información.

En la primera etapa, el estudiante debe desarrollar un conjunto de habilidades cognitivas que le permitan identificar la idea central de un texto, ideas secundarias y la coherencia general del emisor considerando el lenguaje jurídico; en una segunda etapa el estudiante debe ser capaz de resignificar el texto a través de un proceso interpretativo y evaluativo personal. 

La construcción de conocimiento desde una perspectiva constructivista y estratégica en la formación jurídica es una importante necesidad, y las competencias lecto-escriturales serán potentes herramientas que les permitirán comprender de mejor manera las diversas disciplinas del Derecho. Por ello resulta de suma importancia identificar las habilidades discursivas que traen los estudiantes cuando ingresan a la carrera de Derecho, debido a que conociéndolas, se pueden establecer estrategias docentes y de gestión de la docencia que permitan intencionar una mejora sistemática en el dominio de  habilidades de lectura y escritura.

La formación jurídica desde su comienzo se cimienta en el trabajo sistemático que deben realizar los estudiantes en el desarrollo de competencias lectoras y escriturales, ello debido a que los alumnos constantemente deben estar leyendo diversos textos especializados y redactando documentos que serán evaluados. Es más, en primer año los estudiantes deben migrar hacia un conjunto de lecturas que tratan conceptos y problemáticas que desconocen, siendo relevante para ellos emigrar hacia una cultura académica jurídica que los lleva a reutilizar las habilidades generales cognitivas que desarrollaron en el sistema escolar, hacia aquellas necesarias para aprender las diversas disciplinas del Derecho.

El estudiante, durante toda la carrera, debe estar examinando nuevos textos, y a partir de lo que comprende, debe redactar pruebas, ensayos, reseñas; que dan cuenta de un constante ejercicio de apropiación de la cultura académica jurídica, que luego le permitirán resolver diversos problemas de la profesión.

La resolución de problemas jurídicos demanda  a los estudiantes el desarrollo de habilidades cognitivas  lecto-escriturales tales como:  extraer información de un texto, analizar y sintetizar, e interpretar información;  para luego redactarla en un documento escrito, utilizando lenguaje jurídico. Esto implica que el estudiante debe desarrollar habilidades cognitivas lecto-escriturales  al servicio de la formación profesional, vale decir, considerando las diversas culturas disciplinares del Derecho, y sus específicas maneras de resolver problemas. Esto es complejo por cuanto el lenguaje científico de Historia del Derecho es diferente al de Filosofía del Derecho, a su vez de Derecho Civil, Derecho Procesal, Derecho Constitucional, entre otros.

Esto implica que las disciplinas que estudian el Derecho, tienen un lenguaje propio, una manera de abordar los problemas, de analizarlos y de buscar soluciones. Esto resulta ser un importante desafío al momento de elaborar  CODICE-Derecho, por cuanto la selección de lecturas, la manera de redactar preguntas, la selección de respuestas correctas, o la forma de escribir implica considerar que el instrumento debe ser coherente con estos requerimientos.

CODICE-Derecho se ha elaborado para medir competencias, vale decir, se preocupa por determinar la forma en que el estudiante de manera combinada comprende un texto, lo integra y finalmente lo evalúa desde una perspectiva cognitiva. En tal sentido, entenderemos que:

Las competencias son una combinación  de conocimientos, habilidades (intelectuales, manuales sociales, etc.), actitudes y valores que capacitarán a un titulado para afrontar con garantías de resolución de problemas o la intervención en un asunto en un contexto académico, profesional o social determinado.Vale decir, las competencias son abordadas como un conjunto integrado de saberes (entre ellos los cognitivos) que formarán parte de la formación profesional y que permitirán al titulado resolver problemas propios de la profesión. Esto en el caso del Licenciado en Ciencias Jurídicas y Sociales implica que serán capaces de abordar de manera propositiva y resolutiva diversos problemas de la profesión, de forma contextualizada, además.

Algunas de las habilidades y destrezas fundamentales durante la formación del abogado, son aquellas referidas a la comprensión textual y a la escritura.[if !supportFootnotes][4][endif] Ello debido a que el profesional del Derecho todo el tiempo utiliza la comprensión lectora y la escritura como herramientas para desarrollar conocimiento jurídico, y para resolver problemas de la profesión. Todo ello se materializa, por ejemplo, en el área de la redacción, a través de la elaboración de escritos, demandas, informes jurídicos, fallos, notificaciones, que deben responder en forma y fondo a criterios de calidad jurídica. En relación a la competencia de comprensión lectora, el profesional del Derecho utiliza esta como una potente herramienta para resolver problemas de la profesión a través de la  lectura de códigos, leyes, decretos, jurisprudencia; pero también para mantenerse al día en relación a las diversas discusiones teóricas disciplinares a través de la lectura de artículos de revistas especializadas, tratados, libros que desarrollan reflexión teórica o manuales de clases.

Este enfoque es el que aborda la prueba CODICE-Derecho, por cuanto la lectura y la escritura cobran sentido a partir de la propia cultura académica de la profesión jurídica, esto es, a partir de documentos, artículos, y la reflexión teórica generada desde una lógica argumentativa y conceptual jurídica. Por esto, el enfoque de la prueba es integral, vale decir, articula habilidades cognitivas que le permitirán al estudiante comenzar a desarrollar competencias lectoras y escriturales de manera contextualizada durante la formación jurídica.

El instrumento lo que hace es medir competencias, vale decir un conjunto de habilidades cognitivas, que en el caso de la prueba CODICE-Derecho se hace de manera gradual, vale decir, de menor a mayor complejidad; primero mide el identificar, luego el analizar y finalmente el evaluar.  La prueba evalúa niveles de dominio de habilidades lectoras y escriturales. Para ello se estructura en dos áreas, una que mide las habilidades de comprensión lectora, y otra en la que los estudiantes redactan. 

La medición de habilidades de comprensión de un texto implica en el instrumento evaluar tres competencias que organizan habilidades cognitivas. La competencia 1 está constituida por las habilidades de comprender un texto y de identificar ideas escritas; la competencia 2 está constituida por las habilidades de analizar-sintetizar, analizar-interpretar, sintetizar  localmente y sintetizar globalmente; finalmente, la competencia 3 mide las habilidades de inferir localmente, inferir globalmente, interpretar y evaluar.

La primera competencia, la menos compleja,  se propone medir si los estudiantes pueden conocer e  identificar información explícita de un texto, sea este tanto expositivo como argumentativo, vale decir, se propone determinar si los estudiantes son capaces de extraer información explícita de un texto (superficial); recordando hechos, lugares, o ubicando un dato particular.

La segunda competencia se propone medir cómo el estudiante descompone un texto en partes para obtener una conclusión y para darle un sentido o valor, además de establecer las ideas centrales a través de la obtención implícita de un texto. Vale decir,  esta competencia,  involucra un mayor grado de abstracción debido a que implica la descomposición de la información en partes, luego compararlas entre ellas, para elaborar un nuevo enunciado con una porción de la información entregada en el texto escrito.

La tercera competencia es la más compleja, y se propone medir la manera como el estudiante interpreta y asigna una función evaluativa a un texto, valorando las intenciones del emisor y teniendo una posición crítica respecto de la información implícita en un texto escrito, todo ello a través de inferencias.  En esta competencia el estudiante debe lograr las siguientes habilidades: obtener información implícita, establecer idea central de un texto y resumir las ideas fundamentales, asignarles sentido a partir de una parte del texto o de su total, evaluar la actitud del emisor y, finalmente, producir juicios críticos respecto del emisor.

CODICE-Derecho, además de desarrollar preguntas cerradas, también mide preguntas abiertas, en las que los estudiantes deberán elaborar producción textual o discursiva en relación a tres lecturas presentadas anteriormente en el instrumento.

El desempeño de los estudiantes en las preguntas cerradas se organiza en función de las tres competencias antes descritas. Se considera que mientras más preguntas conteste adecuadamente, posee un mayor dominio de competencias lectoras. Así se establece que el estudiante está a un nivel 0 cuando presenta una capacidad insuficiente de habilidades lectoras, está a un nivel 1 cuando posee un desarrollo básico o primario de habilidades, un nivel 2 cuando evidencia un desarrollo importante de habilidades lectoras, y finalmente un nivel 3 cuando manifiesta un desarrollo relevante de sus habilidades lectoras.

Las preguntas abiertas se proponen medir las habilidades cognitivas lingüísticas vinculadas con los procesos de comprensión lectora, considerando aprendizajes esperados en el ámbito de la producción textual o discursiva que debieran traer los estudiantes una vez terminados sus años de escolaridad, pero también considerando las competencias necesarias al momento del inicio de la carrera.

En tal sentido, las competencias escriturales que se propone medir consideran, por un lado, las habilidades que debieron desarrollar los estudiantes en el sistema escolar, pero también las habilidades iniciales que debieran tener los estudiantes para cursar el primer año de la carrera de Derecho.

Cada una de las tres preguntas de redacción que mide el instrumento  ha sido elaborada a partir de textos argumentativos, y se corrigen con rúbricas, que han sido construidas considerando tanto ortografía, como sintaxis, pero también la capacidad argumentativa y su coherencia.

Una vez que los estudiantes han rendido la prueba y se tienen los resultados de manera individual y colectiva, en relación a los criterios antes descritos, la Facultad comienza un proceso de socialización de los resultados a través de diversas instancias: primero se discute a nivel directivo (equipo de decanato) conjuntamente con DEMRE los resultados, luego se prepara todos los años una socialización de los resultados a todos los estudiantes y profesores de primer años a través de una actividad masiva, en la que se entregan los resultados generales; y finalmente, se entregan los resultados a los estudiantes, de manera individual, en reportes escritos.

El proceso de socialización de los resultados se aborda cada año como una tarea en la que se repiensan nuevas estrategias comunicativas, que  tienen por objetivo que la comunidad se comprometa con la prueba y con las políticas de acompañamiento de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile.  

Luego que se socializan los resultados, la Unidad de Pedagogía Universitaria y Didáctica del Derecho, ofrece acompañamiento a través de un taller de comprensión lectora a todos los estudiantes que tienen un mal desempeño en este tipo de preguntas, y, además, invita a participar a todos los estudiantes interesados en desarrollar estas importantes herramientas cognitivas. Además, ofrece un taller escritural en el que los estudiantes desarrollan habilidades aplicadas al razonamiento jurídico.

Para garantizar el trabajo multidisciplinario en la elaboración de la prueba  y acompañamiento a través de talleres a estudiantes, la Unidad siempre ha trabajado en conjunto con DEMRE con los profesores de la Facultad tanto de primer año como de segundo y tercero.

Por eso, el conjunto de habilidades que serán medidas en las preguntas abiertas o de escritura son  elaboradas considerando una reflexión sistemática entre expertos en lenguaje, provenientes de DEMRE, y profesores de la carrera de Derecho. Este trabajo multidisciplinario permite contextualizar en la cultura académica el cómo se medirán las competencias escriturales, y también permite configurar el cómo se desarrollarán los talleres. 

Basal

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Fondo Basal UCH 1298

Estrategias de seguimiento y acompañamiento para la disminución del tiempo promedio de titulación del Licenciado en Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad de Chile.

Una Experiencia Piloto.

Presentación del problema

Un problema presente en la formación profesional a nivel nacional es la titulación oportuna, debido a que el promedio de titulación formal del conjunto de carreras universitarias de pregrado es de 10.1 semestres a diferencia del promedio de duración real que es de 13.5 semestres. (Fuente: Informe de las carreras de pregrado del CRUCh, 2012: 27)  

Esta dificultad se profundiza en las universidades del CRUCh que tienen un porcentaje de incremento entre titulación oportuna y titulación real  de 38% a diferencia de las universidades privadas que tienen un 31%.(Informe de las carreras de pregrado del  CRUCh, 2012:27) 

En este contexto, la carrera de Derecho a nivel nacional es la que presenta un mayor porcentaje de incremento  en la duración de las carreras, manifestándose en las universidades privadas en un 67% y en las del CRUCh en un 79%. (Informe de las carreras de pregrado del  CRUCh, 2012:29) 

Las razones que llevan a este incremento en el tiempo de titulación son  los requisitos que se deben cumplir para ser Licenciado en Ciencias Jurídicas y Sociales  y para ser abogado.

Para ser Licenciado en Ciencias Jurídicas y Sociales a nivel nacional se debe haber terminado 10 semestres lectivos, realizado luego una Memoria de Prueba  y rendido exitosamente un Examen de Licenciatura en que normalmente se evalúa Derecho Civil, Derecho Procesal y una cédula sorteada de otro curso rendido en la malla curricular. Conviene aclarar que luego de cumplidos los 10 semestres lectivos, el estudiante   deberá cumplir estos requisitos, sin un asesoramiento institucional, siendo ello una de las principales razones de que la carrera se alargue 8 semestres más.

El título de abogado lo otorga la Excelentísima Corte Suprema que exige no sólo la Licenciatura en Ciencias Jurídicas y Sociales sino que el haber realizado una práctica profesional que dura a lo menos seis meses y que es dirigida por la Corporación de Asistencia Judicial, ente que no tiene ninguna vinculación  con la universidad.

Estas son algunas de las principales  razones del excesivo promedio de duración real de la carrera a nivel nacional en casi 18 semestres (Informe de las carreras de pregrado del  CRUCh, 2012: 30). 

Objetivos del proyecto

Objetivo General

Implementar un conjunto de estrategias de seguimiento y acompañamiento para disminuir los tiempos promedio de titulación de pregrado del licenciado en Ciencias Jurídicas y Sociales  de la Universidad de Chile, con las cohortes  2008, 2009, y 2010.

Objetivos específicos

1. Desarrollar mecanismos de seguimiento y de gestión de la información para la toma de decisiones referidos al rendimiento académico  de las cohortes 2010, 2009 y 2008, con la finalidad de detectar problemas en el avance curricular que repercutan en los tiempos de titulación del  Licenciado en Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad de Chile.

2. Implementar un conjunto de talleres en noveno y décimo semestre de cohorte 2010, o una vez egresados los estudiantes (cohortes 2009, 2008); que permitan cumplir en menor plazo los requerimientos de titulación: Memoria de Prueba   y Examen de Licenciatura.

3. Implementar procesos de acompañamiento pedagógico y psicológico con los estudiantes durante su formación de pregrado que les permitan disminuir los tiempos de titulación de  las cohortes  2008, 2009, y 2010.

 

Nota: Para efectos del proyecto resulta necesario distinguir que en la carrera de Derecho se entenderá como tiempo de titulación para los efectos de su disminución, el tiempo necesario para la obtención de la Licenciatura de Ciencias Jurídicas y Sociales. Ello, atendido a que ese es el tiempo que la Universidad puede disminuir en el proceso de titulación, ya que como se ha mencionado anteriormente, una parte del proceso de titulación comprende la obtención del grado de Licenciado en Ciencias Jurídicas y Sociales que se realiza ante la Universidad de Chile y luego la práctica profesional que se realiza ante un ente externo a la Universidad, que es la Corporación de Asistencia Judicial.